Valle Sierras Chicas. Córdoba. Especial Tierra Libre Digital. Retomamos la serie sobre la crisis energética tras un
primer artículo donde nos habíamos centrado en las
fuentes alternativas y renovables de energía, para dedicarnos más en el
segundo a lo que se podría venir y al
impacto en las cuentas del país. Justamente para lo que podría venirse
en el verano, serían serios cortes de electricidad según especialistas, aunque recordemos, desde el gobierno
se había lanzado el plan "Energía Delivery" para evitar una mayor crisis en el periodo estival, aunque por ciertas demoras parece que no llegará a tiempo de implementarse antes que las altas temperaturas disparen el consumo de electricidad.
Precisamente
por el “efecto crisis” ya se alquilan oficinas con grupo electrógeno. Por los crecientes pedidos durante todo éste año se venden equipos que se entregarán recién en seis meses y hay generadores cuya demanda subió 400%. Y
casi no queda "stock" de grupos electrógenos para vender o alquilar. Mientras antes a través de otro medio se confirma que
se agotó el stock de grupos electrógenos y desde una firma que los comercializa se pronostica que
el verano, será mucho más crítico. Y se ejemplifica: la situación en el invierno es una "muestra gratis" de lo que se viene en el verano, ya que "Un equipo de aire en invierno se enciende para calefaccionar dos horas al día una oficina, mientras que en verano se enciende de 8 a 10 horas". Hay que recordar que esos equipos consumen combustible fósil, que además de escasear y estar en pleno aumento (ya volveremos con esto) contaminan más.

Como decíamos,
se postergan licitaciones de obras por $ 4.500 millones para centrales, usinas, barcazas generadoras y equipos para gasoductos. Esto se produjo luego que
el gobierno anunció que habrá cinco centrales eléctricas más, con lo que se esperaba llegar a contar con 1.600 megavatios adicionales de generación eléctrica en un año y medio, pero habrá que esperar un poco más:
se prevé que estarán listas en 2008. También se sumará en algún momento de la segunda mitad del año que viene que
Gecor producirá electricidad en Río Tercero, y la supuesta
terminación de Yacyretá para diciembre de 2008, además de la ya tratada finalización de la usina nucleoeléctrica Atucha II para lo que se destinó unos
700 millones de dólares para que la nueva central nuclear ingrese al sistema en el 2010, si se cumplen los plazos, para lo cual De Vido contrató a la alemana Siemens, tituló Clarín personalizando la operación, y agregando en una imprescindible y muy correcta contextualización que la compañía se alzó con el contrato pese a que se retiró del negocio nuclear y sobre todo a la demanda que mantiene en el CIADI contra la Argentina por la anulación del contrato de los DNI, logró convertirse en uno de los principales contratistas del actual gobierno. Por esa demanda que la alemana ganó, el país fue condenado a pagar 208 millones de dólares por la rescisión del contrato leonino que había sido firmado a su favor en épocas menemistas. No obstante eso, a fines de 2006, se adjudicó las centrales de ciclo combinado de Rosario y Campana que representan un negocio de US$ 1.600 millones. Ahora suma el contrato por Atucha II y en corto plazo cuenta con grandes chances de ser la proveedora de la cinco usinas térmicas que licitará ENARSA por 1.000 millones de dólares. Se sabe que ésta como la mayoría –por no decir la gran mayoría de multis europeas- juega fuerte con los vueltos y cometas (en toda época y de todas las constelaciones y signos). En relación a ésta obra, habíamos también referido en la
primer entrega de ésta serie sobre la reactivación de la producción de uranio, cuestión por la que se formuló un
pedido de informes a Julio De Vido por la mina de Uranio en Salta.
Volviendo al tema central, todos los análisis apuntan a que orígenes de
la actual crisis energética es por una larga ausencia de inversión, y en un contexto desfavorable donde la Argentina ha sido

la que menos atrajo capitales en América Latina, habiendo perdido unos 20 lugares en el ranking de competitividad, resulta aún más complicado llegue a motivar que las inversiones necesarias lleguen desde afuera, ya que estiman que se requieren entre US$ 3000 y 4500 millones al año para volver a lograr el autoabastecimiento, por lo que
reclaman mejorar el clima para la inversión en energía.
Algo un tanto improbable, si tomamos en cuenta que entre otros factores “
el costo de financiar una inversión en Argentina es bastante mayor que en Chile y Brasil debido a los mayores riesgos inherentes a la economía local” según apuntó la calificadora Standard & Poor´s y advirtió que son "muy bajas" las reservas de capacidad eléctrica para "los próximos dos o tres años" en un duro informe sobre el sector energético, algo que representará un desafío para la presidenta electa Cristina Kirchner en su primera etapa de gobierno.
Entre las inversiones anunciadas, la
Argentina invertirá 400 millones de dólares en una planta separadora de gases en Tarija –actual Bolivia- como paso previo a un nuevo gasoducto

en el marco de los
acuerdos para proyectos en hidrocarburos entre Enarsa e YPFB donde además estuvo presente Hugo Chávez, poco después de haber afirmado que lamentaba que
el gran Gasoducto del Sur se haya "enfriado". Pero allí donde estará la planta y donde está gran parte del gas boliviano fue territorio argentino que se perdió tontamente por la falta de visión de la oligarquía porteña y que más tarde tampoco se recuperó aún cuando su población quería reintegrarse a la Argentina, aunque Clarín cuente
otra versión en discrepancia con lo que señalan algunos historiadores reconocidos. (Tal vez en algún momento tengamos la oportunidad de tratar cómo se perdieron muchos territorios estratégicos en manos de todos nuestros vecinos especialmente en manos de algunos como Chile y Brasil).
Para no desviarnos ahora y seguir con el gas: de aquellos acuerdos con Venezuela surge que
la Argentina cambia de estrategia y se prepare a importar gas licuado, que si bien ampliará las posibilidades de importar combustible, deja ver también que se está sincerando el futuro perfil de país netamente importador de hidrocarburos, a un costo 15 veces superior al actual. Para ello se invertirán otros 400 millones de dólares en una planta regasificadora en un emprendimiento de la estatal (ENARSA (51%) y la venezolana PDVSA (49%)
para que el gas comience llegar en barco a partir del 2009-2010 con una segunda planta regasificadora que con un costo similar permitirá abastecer un 13 % del actual consumo

de gas, aunque
surgieron cuestionamientos por estas plantas ya que advierten que el Gobierno ha comenzado por el final del negocio del GNL, como son las regasificadoras, pero no ha resuelto los dos puntos más importantes que son a quién le vamos a comprar y con qué barcos se transportará el combustible.
Lo claro es que en el corto plazo no se sabe cómo se cubrirá la creciente demanda ya que
Bolivia admite que no tiene suficiente gas para el país y los contratos firmados por el actual gobierno dejan a la Argentina en tercer lugar de prioridades tras Brasil y el mercado interno boliviano. Mientras se reducen los envíos el presidente de la boliviana YPFB y las petroleras prevén restricciones en 2008 además de un constante aumento del precio de importación.
Entretanto
continúan escaseando y reduciéndose los envíos de gas a la Argentina, Petrobrás invertirá en campos de gas en Bolivia para paliar las bajas inversiones de este año para explorar y producir gas que representan apenas un cuarto de las realizadas en 2005. Esto explica, por ejemplo, que se haya recortado el suministro a la Argentina de 6,8 millones de metros cúbicos diarios a poco menos de 5 millones de metros desde septiembre pasado; supera apenas los 3 millones a comienzos de noviembre. Por ello tanto Argentina como Brasil apuestan a la compra de gas natural licuado (GNL) en el mercado mundial para suplir deficiencias. Pero estudios internacionales indican que entre 2008 y 2010 ese insumo tendrá una altísima demanda mundial y una oferta disminuida: la oferta avanzará 62% mientras que la demanda crecerá 245%. De allí que debe esperarse aún un mayor aumento de precios.
Entre tanta cifra veamos este curioso video sobre una planta de GNL en Australia que explotó (o explosionó según los españoles). Esperemos que las plantas argentinas no se ubiquen en zonas urbanas. Se sabe dónde se situarán?