Inseguridad vial II, lo que nos sigue matando como hormigas

Para aquellos honrosos casos en que se toman las pruebas teóricas y prácticas para dar el carnet, se evidencia esta falencia en la educación vial. Así es que recientemente el 41% de los conductores no pasó el examen para obtener la licencia por ejemplo, según La Nación, mientras que con más precisión Clarín publica que el 41% no aprobó el nuevo teórico para sacar el registro en la Ciudad (Autónoma de Buenos Aires). Peor aún resulta, tanto por su peligrosidad como por su basta presencia en las rutas argentinas, que el 92 % de los camioneros reprobó el examen de manejo. No obstante todos estos antecedentes, la gran cantidad de accidentes y estar vigente la emergencia vial no se agudizan los controles y como lo decíamos renovar el registro de conducir, un trámite, porque no se hacen tests auditivos ni psicológicos.
Aunque la cuestión de la actitud y aquel factor cultural del no respeto por las reglas de tránsito que planteábamos en la primer nota no se puede filtrar prácticamente en las pruebas o exámenes – ya que es de esperar que no lo manifiesten y de burlar su detección- y hay mucho imprudente y asesino al volante que tiene legítimamente su carnet y obtenido tras los exámenes, por lo que en el caso argentino se podría decir que tener registro no basta. Y a pesar de que hace bastante tiempo que se viene hablando en Córdoba de la implantación de una licencia común para todo el territorio provincial, y se anunció varias veces su entrada en vigor todavía no parece que vaya asomar en este mayo próximo como sería según se preveía en noviembre pasado cuando se adelantaba desde el gobierno que el carnet único cordobés no demoraría más de seis meses en estar vigente. En éste sentido se pronunció el secretario de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime, quien consideró indispensable que exista un carnet único de conducir para todo el país, además propuso volver a la policía caminera y sacar de circulación aquellos coches que no estén en condiciones ante la carencia de ITV en la mayoría de las provincias. Lo de la policía caminera tal vez fuera buena idea si no estuviéramos en la Argentina y la Policía fuera menos corrupta, pero es bien sabido por todo el mundo que los agentes de seguridad en la ruta es para que vivan a costa de las coimas, además que se debería comenzar por instruirlos, ya que –al menos en el caso cordobés- manifiestan escasos o nulos conocimientos de las reglas de tránsito (como en general de todo). Y no es por caer en el lugar común que se considera a la policía como ineficiente, ignorante, prepotente, corrupta y populosamente habitada por gente poco dada al trabajo, no! … pero comenzar por el principio, y apuntar a su formación, así como mejoraría su profesionalidad, también estarían en condiciones de monitorear y aplicar para sí mismos las normas viales.
Desde el gobierno se dijo varias veces el año pasado que la Policía controlaría las rutas provinciales, pero más allá de unos controles laxos y sin mayor eficacia durante la temporada, donde ni advertido con tiempo el personal del puesto en el acceso de Río Ceballos fue lograr de reaccionar para impedir que circularan vehículos que no podrían ni deberían hacerlo por los caminos de Córdoba. Además de esto es frecuente y con total naturalidad y hasta desparpajo que los patrulleros circulen por las rutas sin las luces reglamentarias, invadiendo carriles (sin ir en persecución) o dejando pasar a su costado a vehículos que rebasan largamente los límites de velocidad. Ya el año pasado un móvil del CAP protagonizó un accidente por ir a alta velocidad y en contramano sin estar en ningún operativo. Con razón y muy acertadamente – por fin! - en San Francisco se puso en marcha una experiencia piloto por la cual enseñarán seguridad vial a los policías. Ojalá se extendiera a toda la fuerza y en todo el territorio cordobés.
Lo que hay detrás de todo esto también es la falta de educación vial desde muy temprano, jardín de infantes cuando mínimo. Así los chicos transmiten en la casa algunas medidas esenciales como saber que deben usar cinturón y siempre ir en los asientos de atrás y jamás en la falda de los padres. Por eso, hay una relación directa que se ve en los hechos todos los días: sin educación vial, la Argentina lidera el ranking de muertes por accidentes.
Volvamos por un momento sobre la licencia de conducir, en Buenos Aires ahora quieren el registro con puntaje, como así también en otras ciudades que lo están debatiendo, pero debe considerarse siempre en relación a un conjunto de factores, por lo que las distintas experiencias internacionales arrojan resultados dispares.
La falta de educación vial se suma a la escasez de controles: "Tratar de ejercer el control en una sociedad que no ha sido educada en cuáles son los comportamientos correctos y cuáles no, es una tarea condenada al fracaso", opinó el director del Instituto de Seguridad y Educación Vial. Y agregó: "Una población que considera que el alcohol no influye en la conducción, observará a las sanciones como un acto represivo. En cambio, si entiende que el alcohol es peligroso al conducir, los verá como un acto de justicia". Por eso para los expertos, es clave que mejoren los controles. Mientras que en Córdoba, según la nueva ley de tránsito, los infractores reincidentes serán "aprendices", es decir que aquellos conductores que reincidan en faltas graves sufrirán la suspensión de su licencia de conducir y podrían perder la habilitación. Así, volverían a la condición de aprendices, debiendo rendir nuevamente los exámenes teóricos y prácticos para obtener la licencia.Más de tres faltas graves implicarán perder el carnet y habrá que rendir. Suspenderían por la misma norma a los que no respeten al peatón, es decir a casi todo el mundo, porque casi que no conozco a nadie que respete la regla que en el giro en una esquina, existe prioridad permanente al peatón, cosa que se incumple actualmente en las propias narices de las autoridades provinciales y municipales y no hacen nada, como ejemplo este martes 17 el inspector municipal nº 187 apostado en la esquina de belgrano y duarte quirós no procedió a sancionar una falta que justamente era de un vehículo sobre peatón al que por muy poco atropella ya que no procedió a parar aún con la presencia del inútil policía municipal, como otros empleados públicos, lo que mas hacen es nada. Pero no solo no quedó allí, el muy reo, se negó a identificarse y a insultar al peatón tras el reclamo de éste por su falta de intervención, inacción y mutismo. Tuvo que recurrir a un supervisor que se identificó como 310 ubicado en la cuadra siguiente en un operativo. Sanciones? : este tipo de policía (tanto municipal como provincial o federal) que no entiende, como los empleados públicos en general, que son servidores públicos y que se deben a los ciudadanos, porque están para servirles justamente, debería ser despedido y con justa causa.
Veamos ahora un muy buen comercial institucional de bien público sobre el uso del cinturón de seguridad ante una de las causas más comunes en accidentes, la distracción o falta de atención debida.